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Velas de cera de abeja

La Casita de Cera

La cera de abeja para el asma, la alergia y los problemas de los senos nasales

Hace siglos, la mayoría de las velas se realizaban con cera de abeja. Pero en los últimos siglos, las velas de cera de abeja se han ido sustituyendo por velas de sebo (fabricadas con grasa animal), y que en los últimos años por velas de parafina. La parafina consiste en los posos que quedan en el fondo de los barriles de petróleo crudo. Esos posos se blanquean con benceno y se tratan con otros disolventes químicos. Cuando se queman las velas de parafina, emiten hollín y humo, además de toxinas y agentes carcinógenos, entre ellos los productos químicos altamente nocivos que emanan de las mechas núcleo de plomo habituales (según un estudio y in informe de la Universidad de Michigan). Probablemente nadie compraría velas de parafina si no se eliminara antes el mal olor que producen (similar al de los humos del gasóleo) con aromas sintéticos, muchos de los cuales son irritantes o directamente tóxicos. Y si supiera que el hollín, el humo y los residuos químicos de esas velas pueden adherirse a las paredes, al techo y a los conductos de ventilación y que se ponen en circulación cuando se escinde la calefacción o el aire acondicionado, es probable que nunca se encendieran. Ahora ya lo sabemos. Las velas de cera de abeja no comportan esos problemas. Muy al contrario, en realidad ejercen efectos curativos sorprendentes en el sistema respiratorio. 

Algunas personas asmáticas, alérgicas y con problemas en los senos nasales han visto mejorar notablemente sus síntomas con sólo encender una vela de cera de abejas. Les costaba menos respirar y dormían mejor después de quemar velas de cera de abejas durante todo el día y a lo largo de varios días o semanas.

Al parecer, quemar cera de abeja produce iones negativos. Los iones negativos son como aspiradores naturales: limpian el aire de polvo, moho, virus, bacterias y otros contaminantes responsables de numerosas irritaciones químicas. Sin embargo para que las velas tengan este efecto de depuración del aire, deben ser 100% de pura cera de abeja. Muchas velas llamadas "de cera de abeja" contienen tan sólo un 51% de cera de abeja, una proporción suficiente para etiquetarlas como tales. Una vela de cera de abeja desprende un olor refrescante y apenas produce humo. Aunque esas velas son más caras que las normales de parafina, duran mucho más  (muy cierto, las utilizo y duran bastante) y, por supuesto, favorecen la salud en lugar de perjudicarla. La American Lung Association recomienda la cera de abeja como producto terapéutico. 

 

Fuente: Los eternos secretos de la salud de Andreas Moritz

Categoría: 
1,00 €
Formato: 
12x2 cm